
El sueño de asistir a un partido de la Copa del Mundo no se concretará para José, un inmigrante mexicano residente en Estados Unidos. A pesar de que Los Ángeles será una de las ciudades anfitrionas del Mundial 2026, su situación migratoria le impedirá ir al estadio. Tendrá que ver los encuentros por televisión, según Mundo Deportivo.
José, cuya identidad completa no fue revelada por Mundo Deportivo, representa a una parte de la población indocumentada en Estados Unidos. La realización del torneo en tierras estadounidenses, junto con México y Canadá, genera expectativas. Sin embargo, estas no se traducen en oportunidades para todos los que desean vivir el evento en primera persona. Para José, la emoción inicial de tener el Mundial cerca de casa se ha convertido en resignación.
El desafío para José y otros inmigrantes indocumentados reside en la imposibilidad de salir de Estados Unidos sin riesgo de no poder regresar. Además, la adquisición de boletos y la movilización dentro del país pueden implicar trámites o riesgos asociados a su estatus migratorio. Esto los limita a seguir el evento a través de los medios de comunicación.
Mientras miles de aficionados de todo el mundo planifican viajes para asistir a los encuentros del Mundial 2026, la realidad para la comunidad indocumentada en Estados Unidos ofrece un contraste marcado. Aunque el fútbol es un deporte universal, las barreras migratorias pueden impedir que parte de su público viva la experiencia de forma presencial, incluso cuando el torneo se celebra a pocos kilómetros de sus hogares.
Información basada en Mundo Deportivo. Redacción cuotazo.

