
La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha calificado como “de alto riesgo” los dos encuentros que disputarán la UD Almería y el Málaga CF. Estos partidos son decisivos para definir la tercera plaza de ascenso a la Primera División del fútbol español.
La designación implica que ambos clubes deberán reforzar las medidas de seguridad, así como la coordinación entre las fuerzas del orden y las autoridades deportivas. Este tipo de declaraciones buscan prevenir incidentes y garantizar el desarrollo pacífico de los eventos deportivos, especialmente en encuentros con alta expectación y rivalidad.
El contexto de estos encuentros radica en la lucha por el ascenso a la máxima categoría del fútbol español, donde Almería y Málaga buscan asegurar su cupo. La relevancia de lo que está en juego, unido a la proximidad geográfica y la histórica rivalidad entre ambas aficiones, son factores que han motivado la decisión de Antiviolencia. La tensión deportiva se suma a la necesidad de mantener un ambiente seguro antes, durante y después de los partidos.
Al declarar los partidos como de alto riesgo, según Mundo Deportivo, se activan protocolos especiales que incluyen un aumento significativo del personal de seguridad, controles de acceso más estrictos en los estadios y medidas adicionales para gestionar el flujo de aficionados, tanto locales como visitantes. El objetivo principal es asegurar que la pasión del fútbol no derive en altercados. La atención estará puesta en la gestión de las aficiones, considerando la importancia de los resultados para la aspiración de ambos equipos a la Primera División.
Información basada en Mundo Deportivo. Redacción cuotazo.


