West Ham United enfrenta un periodo de agitación tras la renuncia del copresidente David Sullivan, en medio de acusaciones sobre su vida personal. Sullivan, quien niega los señalamientos, dejó su cargo el 7 de junio.
El club informó que Sullivan se aparta para “centrarse en combatir lo que llamó ‘acusaciones de décadas de antigüedad, fáctica y totalmente falsas, sobre mi vida personal’”, calificando la investigación de “fundamentalmente injusta”. La situación ha generado un clima de incertidumbre en el London Stadium.
El Independent Football Regulator (IFR) ha entrado en contacto con West Ham, solicitando “información urgente” a Sullivan sobre su idoneidad como directivo, según detalla la BBC. Este escrutinio del IFR se enmarca en sus pruebas para propietarios, directores y ejecutivos principales.
Desde que David Sullivan y David Gold adquirieron West Ham en enero de 2010, el club ha sido objeto de críticas, especialmente por el traslado de Upton Park al London Stadium en 2016. Sullivan describió en ese entonces al club como en un “grave lío”, una descripción que muchos aficionados aún aplican a la situación actual del equipo, según la BBC.
Información basada en BBC Sport. Redacción cuotazo.

