
A pesar del inicio del Mundial, el FC Barcelona no ha concretado ventas significativas, a excepción de la salida de Robert Lewandowski. En contraste, sorprendió con el fichaje de Anthony Gordon por 80 millones de euros, una operación inesperada en este inicio de mercado, según informa Mundo Deportivo.
La dirección deportiva del club catalán tenía claras sus prioridades al comienzo del verano. Entre los objetivos principales se encontraban Julián Álvarez para reforzar la delantera, Alessandro Bastoni como zaguero por la banda izquierda, la continuidad de João Cancelo (quien estaba a préstamo) y la evaluación de la opción de compra de Marcus Rashford. Sin embargo, estas opciones se están diluyendo conforme avanza el período de traspasos.

El interés del Barcelona por Marcus Rashford se intensificó tras su buen desempeño al cierre de la temporada anterior, sumando destacadas cifras en goles y asistencias. El club blaugrana consideró pagar los 30 millones de euros acordados con el Manchester United para retener al jugador. Rashford, por su parte, se mostró entusiasta con la idea de permanecer en el Camp Nou, a pesar de que su salario en el club catalán no alcanzaría las cifras que percibía en Old Trafford. Las situaciones de **Bastoni** y **Cancelo** también presentan obstáculos, lo que lleva al equipo a buscar alternativas en el mercado.

La situación actual fuerza al FC Barcelona a activar un 'plan B' en sus estrategias de fichajes. La dificultad para concretar las ventas esperadas y las complicaciones en las negociaciones por sus objetivos iniciales significan que el club deberá explorar otras opciones para reforzar la plantilla de cara a la próxima temporada, buscando jugadores que se ajusten a las nuevas realidades económicas y deportivas del equipo. El verano es largo, pero la presión aumenta para encontrar soluciones.
Información basada en Mundo Deportivo. Redacción cuotazo.



