
El veto de entrada a Estados Unidos impuesto al árbitro somalí Omar Artan ha desatado una controversia que pone en el punto de mira a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y la preparación de la Copa del Mundo 2026.
Artan, quien fue recibido como un héroe a su regreso a Somalia, se vio imposibilitado de ingresar al país norteamericano, uno de los anfitriones del próximo Mundial. Este incidente, según Jonathan Liew de The Guardian, expone a Infantino y su gestión frente a lo que describe como la intransigencia del gobierno de Donald Trump, sugiriendo una pérdida de control sobre la organización del torneo. El periodista acusa a Infantino de haber "postrado" a la FIFA ante Trump.
Liew traza un paralelismo con los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, donde el Tercer Reich intentó suavizar su imagen pública retirando símbolos antisemitas y suspendiendo temporalmente leyes discriminatorias para no chocar con la percepción de los visitantes extranjeros. En contraste, el periodista argumenta que los EE. UU. de Donald Trump son "completamente indiferentes" a la opinión externa, presentando un país que, según su análisis, "quiere activamente que veas la oscuridad en su corazón, la inhumanidad en su esencia".
La situación de Artan subraya la dificultad de la FIFA para navegar en un entorno político complejo con uno de los países anfitriones. La critica principal, según Liew, recae en la aparente incapacidad de Infantino para defender los principios de inclusión y neutralidad que se esperan de un evento deportivo de talla mundial, especialmente cuando uno de sus árbitros es vetado bajo tales circunstancias. Esto plantea interrogantes sobre cómo la FIFA manejará otros posibles conflictos políticos y sociales de cara al torneo de 2026.
Información basada en The Guardian. Redacción cuotazo.



