
Luka Modric, con su magia intacta, lideró a la selección de Croacia a una victoria por 2-1 sobre Eslovenia en un partido amistoso. Este encuentro, disputado en territorio croata, podría haber marcado la última aparición oficial del mediocampista ante su público local, aunque el jugador aún no ha revelado sus planes posteriores a la Copa del Mundo.
Modric formó parte del once inicial y, tras su sustitución, recibió la ovación de la afición y el reconocimiento de su entrenador, Zlatko Dalic. Su actuación disipó cualquier duda sobre su estado físico y su capacidad para seguir influyendo en el juego, enviando un claro mensaje a próximos rivales como Inglaterra sobre la calidad que aún posee, según The Guardian.
Información basada en The Guardian. Redacción cuotazo.



