
El Valencia ha presentado su campaña de abonos para la temporada 2026-27, generando críticas entre un sector de su afición. La principal causa del descontento radica en que no se habilitó el proceso para nuevas altas, a excepción de unas 200 plazas destinadas a la grada de animación.
El club mantuvo congelados los precios de los pases, pero implementó un cambio en los descuentos ofrecidos, lo que resultó ser el detonante del malestar entre parte de la masa social valencianista, según reporta 'Mundo Deportivo'. Esta decisión limita la posibilidad de que nuevos seguidores se sumen como abonados al equipo.
La restricción en las nuevas altas y la modificación en la política de descuentos han sido puntos clave en las quejas de los aficionados. La falta de oportunidades para que nuevos seguidores adquieran un abono, salvo las plazas muy específicas en la grada de animación, ha generado una sensación de exclusión y frustración entre quienes deseaban vincularse formalmente con el club.
El Valencia no ha comunicado públicamente los motivos detallados detrás de esta estrategia de abonos. Sin embargo, la congelación de los precios, combinada con la limitación de nuevas altas, sugiere una posible priorización de los abonados actuales y una gestión controlada de la capacidad del estadio. Las reacciones de la afición indican la necesidad de una comunicación más clara por parte del club sobre estas decisiones.
Información basada en Mundo Deportivo. Redacción cuotazo.



