
El director técnico de la selección de Canadá, Jesse Marsch, afirmó que, durante su etapa con el equipo de Estados Unidos, el cuerpo técnico debía "rogar a los jugadores para que cantaran el himno nacional". Esta declaración surge en la antesala del debut de Canadá como coanfitrión de la Copa del Mundo, donde Marsch subrayó el orgullo de sus actuales futbolistas por representar a su nación.
Marsch instó a Canadá a afrontar la presión de ser anfitriona en el primer partido del Grupo B. Sus comentarios se producen mientras Canadá se prepara para un momento histórico, albergando su primer encuentro de la Copa del Mundo en Toronto. El rival será Bosnia y Herzegovina.
El entrenador destacó que a sus jugadores canadienses no les falta motivación ni sentimiento patrio. Estas afirmaciones de Marsch ponen de manifiesto una marcada diferencia en el espíritu que, según él, existía en el conjunto estadounidense en comparación con el actual cuadro canadiense de cara a este torneo de gran envergadura.
En cuanto al estado físico del equipo, Marsch confirmó que Moïse Bombito e Ismaël Koné están aptos para jugar tras superar sus respectivas lesiones. Asimismo, minimizó las preocupaciones sobre las condiciones climáticas para el partido, asegurando que el equipo estará "listo". El técnico transmitió confianza en que sus jugadores sabrán manejar la trascendencia del evento mundialista.
Información basada en The Guardian. Redacción cuotazo.


