
Omar Artan, un árbitro somalí y considerado el número uno de África, fue impedido de ingresar a Estados Unidos, a pesar de estar convocado para un evento preparatorio con otros 51 árbitros del Mundial 2026. Tras 11 horas de interrogatorio por parte de oficiales de inmigración en Miami, Artan fue deportado.
Este incidente, según BBC Sport, subraya las preocupaciones preexistentes sobre la política de visas del gobierno estadounidense y su impacto en la Copa del Mundo de 2026. El torneo, que tendrá lugar en Norteamérica, se comercializa como una celebración global del fútbol, reuniendo a los mejores jugadores, entrenadores y oficiales.
El caso de Artan ha generado una fuerte reacción. Piara Powar, director ejecutivo del grupo contra la discriminación Fare, declaró que “se están materializando los temores a una política de visados ideológica y discriminatoria por parte del gobierno estadounidense”. Añadió que nunca antes se había presenciado “la farsa de que un oficial” fuera tratado de esta manera. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de la FIFA para garantizar la participación de todos los involucrados en el evento.
Este episodio no solo afecta a oficiales, sino que también reaviva las alarmas sobre posibles dificultades para el personal de apoyo y los aficionados que deseen viajar a Estados Unidos para el Mundial. La BBC Sports señala que estas preocupaciones existieron desde antes por la posibilidad de que no se permitiera el ingreso a determinadas personas. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se ha mostrado cercano al presidente Donald Trump en los últimos dos años, aunque este incidente sugiere desafíos en la coordinación con la política migratoria del país anfitrión.
Información basada en BBC Sport. Redacción cuotazo.



