
El Everton ha sido condenado a pagar cerca de 40 millones de libras esterlinas (aproximadamente 50 millones de dólares) al Burnley F.C. en un caso legal relacionado con el descenso de este último y el incumplimiento de las regulaciones financieras de la Premier League por parte del Everton. La decisión, emitida por una comisión disciplinaria independiente de la Premier League, tiene amplias repercusiones para la liga y podría abrir la puerta a más reclamaciones legales.
El Burnley inició acciones legales tras su descenso en la temporada 2021-2022, argumentando que el incumplimiento del Everton de las Reglas de Sostenibilidad y Rentabilidad (PSR) de la Premier League les había afectado directamente. La comisión disciplinaria que falló a favor del Burnley está compuesta por los mismos tres miembros que impusieron una deducción de 10 puntos al Everton en noviembre de 2023 por la misma infracción financiera.
Este veredicto marca un precedente. Según The Guardian, podría incentivar a otros clubes a emprender acciones legales por incumplimientos del PSR, complicando el panorama financiero y regulatorio de la Premier League. El Burnley, que fue relegado a la Championship en 2022, sostiene que el gasto excesivo del Everton les dio una ventaja injusta, contribuyendo a su permanencia en la primera división y al descenso del Burnley.
El Everton ha expresado su desacuerdo con el fallo y ha apelado la decisión. El club argumenta que el cálculo de la compensación es excesivo y que la relación causal entre sus infracciones financieras y el descenso del Burnley es difícil de establecer de manera directa. La apelación se centrará en la metodología utilizada para determinar la indemnización y en si el incumplimiento del PSR tuvo un impacto tan directo en la clasificación final de la liga.
Información basada en The Guardian. Redacción cuotazo.



