
El Mundial de 2026 introducirá la tecnología semiautomática para determinar el fuera de juego, un avance que busca agilizar las decisiones arbitrales. Este sistema utilizará doce cámaras para rastrear los movimientos de los jugadores a una velocidad de 50 imágenes por segundo, prometiendo mayor precisión y eficiencia.
Uno de los árbitros que anticipa esta innovación es Micheal Barwegan, parte del primer equipo arbitral completamente canadiense en la historia de la Copa del Mundo masculina. Barwegan, en colaboración con el árbitro Drew Fischer y el también asistente Lyes Arfa, ha trabajado sistemáticamente durante los últimos dos años. Juntos participaron en los Juegos Olímpicos de 2024 y en el Mundial de Clubes del verano pasado, además de su labor regular en el fútbol de clubes.
Micheal Barwegan ha ganado experiencia en un MLS. Barwegan ha señalado que, en ciertos aspectos, la nueva tecnología podría simplificar su trabajo al ofrecer una herramienta objetiva para decisiones clave. La implementación de este sistema tiene como objetivo principal reducir los retrasos que tradicionalmente acompañan las revisiones de fuera de juego manuales y por VAR, contribuyendo a un flujo de juego más dinámico.
El equipo arbitral canadiense, con Barwegan como parte fundamental, se prepara para el desafío de arbitrar con esta nueva herramienta. La expectativa es que la tecnología semiautomática mejore la precisión de los fallos arbitrales y minimice los errores humanos, impactando directamente en el desarrollo de los partidos. La FIFA busca así optimizar el espectáculo y ofrecer mayor transparencia en las decisiones arbitrales durante la máxima cita del fútbol.
Información basada en The Guardian. Redacción cuotazo.



