
El director técnico de Croacia, Zlatko Dalic, ha expresado su preocupación sobre el partido inaugural de la Copa del Mundo contra Inglaterra, calificándolo como un encuentro decisivo que “puede destruir todo”. Según The Guardian, Dalic considera que este primer choque es fundamental para las aspiraciones de su equipo en el torneo, admitiendo que un rival inicial menos exigente hubiera sido preferible dadas las circunstancias actuales de forma física.
Croacia, que venció a Eslovenia 2-1 en su último amistoso antes de viajar a Estados Unidos, enfrenta desafíos significativos. El equipo, que sorprendió al alcanzar el tercer puesto en 2022 y fue subcampeón cuatro años antes, lidia con la falta de ritmo de juego de figuras clave. Jugadores como Mateo Kovacic y Josko Gvardiol, ambos del Manchester City, están regresando de lesiones, lo que añade incertidumbre al once inicial que Dalic presentará frente a Inglaterra el 17 de junio.

La situación de los futbolistas es una de las principales inquietudes para el estratega croata. Además de Kovacic y Gvardiol, la falta de agudeza en el juego de Luka Modric, un pilar del mediocampo, también ha sido señalada. Estos factores sugieren que el equipo de Dalic podría iniciar el torneo en desventaja, lo que intensifica la presión sobre el resultado del primer partido.
El encuentro contra Inglaterra no solo representa un reto deportivo por la calidad del rival, sino que también es crucial para establecer el tono del desempeño croata en la competición. Un resultado adverso podría complicar seriamente sus posibilidades de avanzar en el torneo, mientras que una victoria podría inyectar la confianza necesaria para superar los problemas actuales y capitalizar su experiencia en copas anteriores.
Información basada en The Guardian. Redacción cuotazo.

