
La Copa Mundial de la FIFA ha experimentado una transformación significativa desde su primera edición en 1930. En 2026, el torneo presentará un formato radicalmente ampliado y cifras económicas sin precedentes, según Mundo Deportivo.
El primer Mundial, celebrado en Uruguay en 1930, contó con la participación de solo 13 selecciones: 12 invitadas y el anfitrión. Uruguay resultó campeón. Esa fue la única edición sin fase de clasificación. Cuatro equipos europeos (Francia, Bélgica, Yugoslavia y Rumanía) asistieron, junto a nueve selecciones americanas. Las difíciles condiciones de viaje generaron reticencia entre las asociaciones europeas.
Noventa y seis años después, la Copa del Mundo de 2026 será organizada por primera vez por tres países de manera conjunta. El presupuesto del evento se aproximará a los 6.000 millones de dólares, y se estima que podría generar más de 40.000 millones de dólares en Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mundial. Además, se espera la asistencia de 6.5 millones de espectadores en los estadios y se repartirán 655 millones de dólares en premios entre los equipos participantes.
El torneo de 2026 marcará un hito con la participación de 48 selecciones, un número nunca antes alcanzado, representando a seis confederaciones distintas. Este aumento de equipos plantea una interrogante principal: ¿un torneo de estas características, con más partidos y más equipos, resulta atractivo para el aficionado promedio o diluye la emoción al extenderse por un periodo más largo?
Información basada en Mundo Deportivo. Redacción cuotazo.



